martes, 11 de septiembre de 2012

Sobre el dossier "Venezuela, la hora del cambio" de Letras Libres

Fotografía: Hugo Chávez

Noé Hernández Cortez*


La revista liberal mexicana Letras Libres ha dedicado su dossier de la edición de septiembre a la actualidad política venezolana, una lectura política que tiene presente las próximas elecciones presidenciales a celebrarse el 7 de octubre. El título de la edición es Venezuela, la hora del cambio, en ella encontramos una brillante entrevista realizada al analista internacional Moisés Naím, titulada La disfuncional Venezuela , título que hace alusión al estado rentístico disfuncional de Nigeria, modelo de corrupción e ineficiencia estatal. Naím nos recuerda con indicadores a nivel macroeconómico el desastre de la estructura económica a que ha llevado el chavismo al país, pero lo más grave: la estructura política de clientelas que el caudillo ha construido en estos años de gobierno autoritario, creando así los incentivos para que en caso de ausencia del caudillo, se articule una lucha por el poder dentro del propio chavismo, con las graves consecuencias de que desestabilice aún más la política venezolana.

Me merece especial atención las reflexiones del poeta venezolano Guillermo Sucre en su escrito en esta misma edición Democratura, un neologismo, que como nos recuerda el poeta, inventado por el historiador Adam Michnik, que retrata de manera fidedigna la política doméstica que actualmente vive Venezuela: "democracia muy a menos y -benévolamente- dictadura a medias". Restituyendo el significado recto de las palabras, como lo solicitaba otro poeta, Octavio Paz, Guillermo Sucre nos dice que la democracia es “el régimen de la transparencia y de la verdad, y la verdad –como insistía Václav Havel- solo habla a quienes hablan desde la verdad, no desde el engaño y el rencor”.

Fotografía: Henrique Capriles Radonski

La crónica periodística en esta edición sobre la política venezolana está a cargo de la periodista venezolana Mariana Atencio, en su artículo Henrique Capriles, crónica de una travesía  nos describe los obstáculos que padece el joven candidato opositor de Hugo Chávez, Henrique Capriles. El día a día de la campaña de Henrique Capriles, tiene que ver con las redes de poder que ha establecido el gobierno de Hugo Chávez, control casi total de los medios de comunicación y los tentáculos de las redes de poder que Chávez ha tendido a través de sus clientes político-electorales. No es de extrañar, esta es la Venezuela real que ha tejido la revolución Bolivariana. El retrato que nos proporciona Mariana Atencio sobre un Henrique Capriles que ha recorrido Venezuela “casa por casa” es revelador: “Capriles ha optado por alejarse de las estáticas ruedas de prensa y de los mensajes televisivos. Ni él ni su ‘autobús del progreso’ se detienen. Su frase ‘Hay un camino’ debe abrirse paso en la tupida jungla del escenario electoral. ‘Esto es como una misión, las personas nacen con un misión’, me dice Capriles. ‘Uno es como un misionero; por lo menos, así lo llevo yo’.” No cabe duda el joven Capriles sabe que su misión política es recuperar la erosionada democracia en que la ha dejado Chávez, a través de un proyecto político democrático, tolerante y con vocación hacia la política social.

El escritor Ibsen Martínez nos entrega un artículo de memoria histórica en este dossier de Letras Libres, titulado La vida sin Chávez. Ibsen me confirma una pregunta que les hacía frecuentemente a mis amigos venezolanos en Caracas: ¿por qué el electorado votó por un militar en 1998 que había dado muestras aterradoras de autoritarismo en el golpe de estado de 1992? Nos responde Ibsen citando su artículo publicado en El Universal en 1998: “Tranquilícense. No importa cuán extemporáneas y retrógradas luzcan ahora las posturas de Chávez, ni cuán fundadas sus acres críticas al sistema político vigente ni cuán radicales sus consignas en materia social, ni mucho menos la arrolladora simpatía popular pese, o quizá gracias, a su fracasado golpista que reflejan los sondeos de intención de voto. Tengan ustedes en cuenta, por cierto, que la lidia con las masivas e imponentes realidades de un país tan complejo como el nuestro, pero, al cabo, un país hecho a los usos democráticos y, todo hay que decirlo, hecho también a las artimañas moderadoras del munificente petroestado, habrá de apaciguar al exgolpista trocado en gobernante.” Para Ibsen Martínez, para usar la metáfora de los economistas, la constante era el sistema democrático venezolano, que había hecho patria en su tierra, y una figura como la de Hugo Chávez encontraría contrapesos en la instalada democracia venezolana, versión puntual también de mis amigos venezolanos.

En 1998 el escritor venezolano, radicado en México, Alejandro Rossi escribiría un artículo titulado Venezuela Elige, en él escribe Rossi: “Los dos candidatos más fuertes para la Presidencia de la República no pertenecen, en efecto, a los partidos clásicos. Lo que han creado son agrupaciones electorales de carácter personal y contingente. Otra singularidad es que ninguna de las dos agrupaciones superó en la Cámara a Acción Democrática, cuyo candidato presidencial, debido a problemas de liderazgo e imagen, sin embargo está en las encuestas por debajo de Henrique Salas Römer y del teniente coronel Hugo Chávez Frías. El comandante es, según opiniones especializadas, quien cuenta con mayores probabilidades. Se trata del militar que se levantó en armas en 1992 en contra del entonces gobierno presidido por Carlos Andrés Pérez, rebelión que dejó, por cierto, más de cuatrocientos muertos. Es increíble que la legalidad republicana haya permitido que se presentara como candidato. El Teniente Coronel favorece la boina roja -esos signos típicos de los grupos de choque-, gusta de las amenazas, nada veladas, a la estructura democrática de Venezuela, y balbucea un brumoso programa populista de justicia social.” Me atrevería a decir, invirtiendo la frase de Sinclair Lewis citada por Ibsen Martínez, que Rossi citaría: “Eso si puede pasar aquí”.

El poeta y escritor Alberto Barrera Tyszka en su ensayo La resurrección del caudillo identifica las tres estaciones del discurso de Hugo Chávez: 1). La naturaleza militar, 2). El talante mediático y 3). La épica petrolera. No cabe duda que las metáforas militares impregnan el discurso político y de confrontación de Hugo Chávez, discurso que sus seguidores recrean hasta el cansancio. Discurso militar y talento mediático como nos narra Alberto Barrera son las cualidades de este gobierno de la Revolución Bolivariana. Sin embargo, el Rey se ha dado cuenta que anda desnudo: carece de una épica propia, nos dice Barrera Tyska, que eleve al propio Chávez al pedestal de personaje mítico de la izquierda latinoamericana, carece de una épica de la que si tiene su tutor Fidel Castro. Como nos recuerda Barrera Tyska: “La muerte consagra a los mitos. La televisión resucita a los caudillos”.

El ensayista Carlos Alberto Montaner nos ofrece una narrativa histórica en su ensayo La ansiosa espera de dos velorios: la imagen no podría ser de otra manera, dos caudillos que se han agenciado de sus respectivos países y que en cierta medida sus destinos están ligados al porvenir inmediato de estos países: la Cuba de Fidel Castro y la Venezuela de Hugo Chávez. Alberto Montaner nos explica que para entender la actual relación entre Cuba y Venezuela, se tiene que partir de una visión histórica, cuyos antecedentes se encuentran en el “modelo” original del subsidio soviético a la isla durante el período de la Guerra Fría. Por convicción y estrategia política el gobierno del Socialismo del Siglo XXI subsidia con petróleo al gobierno ineficiente de los Castro, a cambio Chávez recibe médicos y estrategias de espionaje de Cuba: la primera para las misiones de Barrio Adentro y la segunda para el control político doméstico venezolano.

Finalmente, el presente dossier sobre Venezuela que le ha dedicado la revista Letras Libres en su número de septiembre, es un atento análisis para evaluar el estado de salud de la democracia en América Latina, y a la vez es una exigente toma de posición por la defensa de los usos y costumbres democráticos, frente a los asomos de gobiernos iliberales y antidemocráticos que corren por estos días en nuestro continente.

Ciudad de México, a 11 de septiembre de 2012.




* Noé Hernández Cortez es Doctor de Investigación en Ciencias Sociales con especialidad en Ciencia Política por FLACSO, Sede México. E-mail: noe.hernandez@flacso.edu.mx; noe.hernandezcortez@gmail.com.

jueves, 14 de junio de 2012

El Banco Central de Venezuela: ¿retorno a las prácticas monetarias del pasado?

Fotografía: Banco Central de Venezuela



La experiencia internacional de la gobernanza monetaria de los bancos centrales nos dice que cuando el banco central financia el gasto público, tiene beneficios de corto plazo al dinamizar la economía, pero en el largo plazo los costos son altos principalmente al desequilibrar la economía por el impacto de un aumento en la tasa de inflación. En un reciente estudio del Fondo Monetario Internacional preparado por Luis I. Jácome, Marcela Matamoros-Indorf, Mrinalini Sharma y Simon Townsend titulado Central Bank Credit to the Government: What Can We Learn from International Practices? , nos demuestran a partir del diseño institucional de la gobernanza monetaria de una muestra de 152 países con membresía en el Fondo Monetario Internacional que en 29 países clasificados como economías avanzadas el marco legal tiene prohibido que el banco central otorgue crédito al gobierno para financiar el gasto público. Por otra parte, en una muestra de 31 países clasificados como mercados emergentes la legislación de gobernanza monetaria de 15 países prohíbe el crédito al gobierno, mientras que en 92 países en desarrollo la legislación prohíbe el acceso al crédito por parte del gobierno en 17 países.


En este escenario internacional la tendencia del diseño institucional de la gobernanza monetaria de los bancos centrales,  se inclinan hacia marcos legales restrictivos que prohíben el financiamiento público por parte del instituto central. Una explicación de dicho diseño institucional restrictivo para financiar el gasto del gobierno tiene que ver con las expectativas de credibilidad que debe otorgar el banco central a los distintos agentes económicos implicados en el juego de las políticas monetarias.


A contracorriente de este escenario internacional de la gobernanza monetaria el Banco Central de Venezuela ha venido perdiendo autonomía e independencia política con respecto al poder Ejecutivo. La estrategia del gobierno de Hugo Chávez es que el objetivo del Banco Central de Venezuela no sólo sea mantener estabilidad de precios, sino también financiar la política social de las misiones. Estas prácticas del Banco Central de Venezuela es en cierta medida un regreso a las políticas monetarias del pasado en donde el gasto público se financiaba a través de los bancos centrales, pasando a segundo termino la estabilidad de precios, que como bien observa Luis I. Jácome en la década de 1990 América Latina alcanzó en promedio una inflación del 500%.

Ciudad de México, a 14 de junio de 2012


martes, 12 de junio de 2012

Manuel López Obrador y Hugo Chávez: afinidades electivas

América Latina ha vislumbrado en los últimos años un discurso político en donde convive el incipiente juego democrático –algunos estudiosos como Steven Levitsky y Lucan A. Way lo denominan autoritarismo competitivo-[1] con las formas populistas de antaño. México no escapa a estos legados del pasado. El populismo de izquierda de López Obrador tiene rasgos comunes con el populismo bolivariano de Hugo Chávez, diría afinidades electivas de corte ideológico: ambos líderes políticos comparten un imaginario político cuyos símbolos son los absolutos[2]: el pueblo, la herejía del pasado, las perversas políticas neoliberales, actos fundadores para dar origen a nuevas comunidades políticas.


Fotografía: Hugo Rafael Chávez Frías, Presidente de La República Bolivariana de Venezuela.


Hugo Chávez cree como eje articulador de la “democracia” la participación activa del pueblo, no a través de las instituciones representativas, sino a través de asambleas a manera de foros para tomar decisiones. Hugo Chávez condena como una herejía el pasado democrático de Venezuela e invoca para exorcizarlo a principios morales que deberán encarnar en la nueva república. Este pasado de la historia política venezolana se apartó de la tierra prometida, pues Chávez concibe al Pacto de Punto Fijo como el acto inaugural del régimen político liberal, causa de los males de Venezuela. Para Chávez no existe nada que rescatar del régimen del puntofijismo, al extremo de construir una ideología con una nueva gramática política, el discurso bolivariano chavista es aséptico a la gramática democrática del régimen anterior.

En su discurso de la Agenda Alternativa Bolivariana [3], Hugo Chávez nos narra los orígenes de la corrupción, despilfarro económico, autoritarismo, “decadencia moral”[4], todos estos “males” ante la mirada de Chávez tienen su origen en el Pacto de Punto Fijo. Nos cuenta Chávez:


En este siglo, durante la última década de gobierno del General Gómez, fue incubándose un modelo político al que perfectamente pudiéramos llamar el “modelo adeco”, fundamentado especialmente en la explotación petrolera (en 1926 ya el petróleo había desplazado al café como primer producto de exportación), en el populismo y en el autoritarismo. El “modelo adeco” irrumpió el 18 de octubre de 1945; echó sus bases en el trienio 45-48, para ser desplazado durante una década y reaparecer en 1958, en la caída del gobierno del General Marcos Pérez Jiménez. Ahora si había venido para quedarse. Desde entonces, el nefasto modelo pisó el acelerador al proceso de sustitución de importaciones, profundizando el rentismo petrolero y la dependencia, sobre un pacto político cupular-partidista al que se conoce como “Pacto de Punto Fijo”, reforzado desde ese momento por el calderismo copeyano, cómplice, a pesar de su papel de actor de reparto, en el festín (Chávez, 1996:7-8)[5]


Fotografía: Andrés Manuel López Obrador  (Fuente: CNN Expansión).


La textura del discurso de Manuel López Obrador tiene la afinidad electiva ideológica de Chávez, cuando ambos apelan a elevados principios morales, más allá de la corrupción del mundo. En el 2011 cuando López Obrador da a conocer su Nuevo Proyecto de Nación, señala el “renacimiento” de México a partir de la “reserva moral” del pueblo mexicano. En ese momento Obrador escribió estas líneas:


Por eso, a partir de la reserva moral y cultural que todavía existe en las familias y en las comunidades del México profundo, y apoyados en la inmensa bondad que hay en nuestro pueblo, vamos a emprender la tarea de exaltar y promover valores en lo individual y lo colectivo.
El propósito es contribuir a la formación de mujeres y hombres buenos y felices, bajo la premisa de que ser bueno es el único modo de ser dichoso. Insistiremos en que la felicidad no se logra acumulando riquezas, títulos o fama, sino estando bien con nuestra conciencia, con nosotros mismos y con el prójimo.
Sólo así podremos hacer frente a la mancha negra de individualismo, codicia y odio que se viene extendiendo cada vez más, y que nos ha llevado a la degradación progresiva como sociedad y como nación (Andrés Manuel López Obrador en La Jornada, marzo de 2011)[6]

           
El sociólogo americano Daniel Bell en Las contradicciones culturales del capitalismo[7],nos advertía puntualmente que cuando los discursos morales de cualquier índole invaden la esfera de la política se está en presencia de un discurso premoderno. Realizar esta distinción tiene la virtud de reafirmar la modernidad frente a los populismos sean estos de izquierda o derecha.


* Noé Hernández Cortez, Doctor en Ciencia Política por FLACSO, Sede México.
[1] Steven Levitsky y Lucan A. Way, 2011, “El aumento del autoritarismo competitivo”, en Journal of Democracy en Español, Julio, vol. 3, pp. 5-21.
[2] Ernesto Laclau y Chantal Mouffe, 2004, Hegemonía y estrategia socialista. Hacia una radicalización de la democracia, Buenos Aires, Fondo de Cultura Económica.
[3] Hugo Chávez, 2007, Agenda Alternativa Bolivariana, Ministerio del Poder Popular para la Comunicación e Información, MinCi, Caracas, Venezuela.
[4] Cursivas mías.
[5] Hugo Chávez, Ibídem.

[6] Andrés Manuel López Obrador, 2011, “Discurso de Andrés Manuel López Obrador. En la presentación del Nuevo Proyecto de Nación”, en La Jornada, Lunes 21 de marzo.
[7] Daniel Bell, 1978, The cultural Contradictions of Capitalism, New York, Basic Books, Inc., Publishers.


Ciudad de México, a 12 de junio de 2012.



lunes, 7 de mayo de 2012

Venezuela sin libertad de prensa de acuerdo con Freedom House

En su reciente estudio sobre libertad de prensa en el mundo, Freedom of the Press 2012, Freedom House ubica a México como un país que no es libre para ejercer el periodismo. En el rankeo de 197 países y territorios evaluados, México ocupa el lugar número 139 junto a países como Argelia, República Centroafricana, Guinea y Honduras. Venezuela otro país sin libertad de prensa ocupa el lugar número 168. Para el caso mexicano es paradójico que la Constitución reafirme la libertad de prensa en términos garantistas, sin embargo la realidad ha rebasado el espíritu normativo de la Constitución. En el caso de Venezuela el discurso del oficialismo que insiste en las “libertades” de que goza el país, en la realidad ejercer el periodismo frente a un poder autoritario es de alto riesgo, al igual que en México. El otro factor de riesgo es cuando los periodistas investigan las redes de corrupción entre el narcotráfico y las autoridades públicas tanto en México como en Venezuela.

miércoles, 25 de abril de 2012

Percepción sobre políticas anticorrupción en Venezuela

El centro de estudios The Latin American Public Opinion Project  (LAPOP) de la Universidad de Vanderbilt da a conocer los resultados de su sondeo de opinión pública de 26 países sobre la creencia de que el gobierno combate la corrupción, los datos que arroja son los siguientes:


En Uruguay el 65.0% cree que efectivamente el gobierno combate la corrupción, le sigue Chile en donde el 64.5% considera que el gobierno en efecto combate la corrupción. En México, muy por debajo de Uruguay y Chile, el 44.1% de los ciudadanos percibe que el gobierno combate la corrupción, una percepción débil de que el gobierno en realidad realice un buen desempeño en el combate a la corrupción. En Venezuela 36.6 % de los ciudadanos cree que el gobierno combate la corrupción y en Estados Unidos el 34.6%. Los dos últimos países de este rankeo sobre percepción del combate a la corrupción por parte de la instituciones gubernamentales de los 26 países estudiados son Haití y Trinidad y Tobago con 25.2% y 24.6% respectivamente (Ver gráfica 1).


Gráfica 1. Porcentajes sobre la creencia de que el gobierno combate la corrupción en 26 países de América.

Fuente: Latin America Public Opinion Project.




La ineficiencia del mercado por el control de precios en Venezuela

The New York Times publica un interesante artículo titulado With Venezuelan Food Shortages, Some Blame Price Controls sobre la nueva política de control de precios implementada por el gobierno populista de Hugo Chávez. Como observa el economista Gregory N. Mankiw, esta intervención en el mercado vía control de precios genera ineficiencia. Quienes justifican estas políticas lo hacen a un alto costo social -en el 2011 la tasa de inflación en Venezuela fue del 27.6%-  pues su consecuencia inmediata es inhibir los incentivos de los productores, como lo muestra el artículo del The New York Times en donde no se encuentra en estos días en los estantes de La Castellana, uno de los supermecados más populares en Venezuela,  papel higiénico.

sábado, 14 de abril de 2012

Comunicado del 14 de abril de 2012 de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) sobre el caso de Guyana

Actualmente el gobierno venezolano ha tomado un conjunto de decisiones diplomáticas sobre el conflicto de sus límites territoriales con la Guyana. La oposición agrupada en torno a la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) ha dado a conocer el día de hoy un comunicado a los medios sobre su posición con respecto al caso Guyana, asimismo es una crítica en materia diplomática y derecho internacional  a las decisiones que ha tomado el Gobierno de Hugo Chávez en este asunto. Reproduzco en su totalidad en las siguientes líneas el comunicado de la Mesa de la Unidad Democrática dado a conocer el día de hoy a los medios.


“El Gobierno venezolano debe responder de inmediato la nueva actuación de Guyana”

“Frente a la reciente comunicación de la  Canciller de Guyana Carolyn Rodrigues-Birkett al Secretario General de la ONU, Ban Ki Moon, en la cual se hace referencia a la carta del Canciller venezolano Nicolás Maduro Moros del 9-3-2012, la alternativa democrática desea manifestar lo siguiente: 


La Canciller de Guyana en su carta al Secretario General de la ONU trata de desconocer unilateralmente el objeto del Acuerdo de Ginebra,  sosteniendo la tradicional posición pública guyanesa que  el Acuerdo fue suscrito para establecer la validez de la contención venezolana de que el Laudo es nulo e irrito. Se trataría, por tanto, según Guyana, de una disputa esencialmente jurídica. Venezuela, por su parte, afirma que no tiene sentido proponer una solución “práctica y mutuamente satisfactoria” a una controversia estrictamente jurídica. Negociar la validez o nulidad de un Laudo entre dos partes que tienen posiciones opuestas es inconcebible. La razón jurídica  no es negociable: se tiene o no se tiene. Y difícilmente se confiaría a negociadores diplomáticos la función de adjudicar derechos.  Por lo tanto, para Venezuela el Acuerdo pone de lado el  fraudulento Laudo de 1899 y su objeto es el arreglo práctico de la controversia, satisfactorio y aceptable para ambas partes.


Efectivamente si, como lo plantea la posición guyanesa, la controversia se limita a establecer la validez o nulidad del Laudo, a primera vista, no se entendería la razón por la cual  Guyana aceptó firmar el Acuerdo de Ginebra. Simplemente, debería haber ido a la Corte Internacional de la Haya. Por cierto,  el ex Presidente de Guyana Cheddi Jagan, padre fundador del actual partido de gobierno guyanés, como Jefe de la Oposición en 1966, se opuso a la firma del Acuerdo de Ginebra afirmando que de esa forma: “se concedió reconocimiento a la espuria reclamación territorial venezolana y lo que era un caso cerrado desde 1899 fue reabierto.”  


Desgraciadamente, el Gobierno del Presidente Chávez ha contribuido irresponsablemente, a partir del año 2004, a que Guyana pensara que Venezuela se había desinteresado de la reclamación. En efecto el entonces Embajador de Guyana en Venezuela Odeen Ishmael  llegó a afirmar que el Presidente Chávez debería “dar un paso al frente para  retirar el reclamo venezolano.”


Las irresponsabilidades, tanto de acción como de omisión, de este gobierno al respecto son muchas, mencionaremos sólo algunas:


1)      En el 2004, el Presidente Chavez declaró  que Venezuela no se oponía a que Guyana otorgara unilateralmente concesiones y contratos a compañías multinacionales en el Esequibo, con lo cual acabó con casi 40 años de diplomacia venezolana y entregó unilateralmente y, a cambio de nada, uno de nuestros pocos instrumentos  de negociación.  Desde entonces, Guyana tiene una poderosa razón más para no negociar.

2)      En el 2007, el Presidente Chávez  afirmó, y desde entonces lo ha repetido en varias ocasiones, que la reactivación de la reclamación venezolana sobre el territorio Esequibo en 1962, por parte del Gobierno de Rómulo Betancourt, fue producto de la presión de los Estados Unidos, supuestamente interesados en desestabilizar el gobierno autónomo (pero todavía no independiente) del Primer Ministro izquierdista de la entonces Guayana Británica, Cheddi Jagan.

3)      En la exposición de motivos de la Ley de Presupuesto de 2012, se menciona irresponsablemente a Punta Playa, como punto de referencia para negociar con Guyana la delimitación de áreas marinas y submarinas. Punta Playa está en la “frontera” entre el territorio venezolano, reconocido por Guyana, y la zona en reclamación del Esequibo, por tanto se encuentra en la Línea del Laudo de 1899, que Venezuela considera nulo e irrito.


Exhortamos al Gobierno Nacional a que responda oportunamente  a esta nueva actuación  del Gobierno de Guyana, reiterando la posición nacional al respecto.” (Comunicado del 14 de abril de 2012 de la Mesa de la Unidad Democrática de Venezuela, MUD, sobre el caso Guyana).


Documento íntegro de la Mesa de la Unidad Democrática: El Gobierno venezolano debe responder de inmediato la nueva actuación de Guyana

viernes, 13 de abril de 2012

Lecturas para comprender el populismo de Hugo Chávez

Noé Hernández Cortez*


El consejo de redacción de Letras Libres se dedicó en su Dossier –de su más reciente edición (abril, 2012) a reunir un conjunto de ensayos que versan sobre el fenómeno político del populismo. Como lo anuncia la entrada de la edición, tres ensayos son ponencias presentadas en la Universidad de Princeton, durante un seminario en torno a descifrar los rasgos distintivos del populismo: Sobre la distinción entre democracia y populismo del profesor en ciencia política John P. McCormick; Reflexiones sobre un concepto y su uso del politólogo holandés Cas Mudde; y En torno al populismo del historiador liberal Enrique Krauze. Acompañan a este conjunto de reflexiones dos penetrantes ensayos: El fin de la historia retrocede en Europa del filósofo y economista francés Guy Sorman; y Populismo en México: Recuento de daños del filósofo y politólogo César Cansino.


Mi primera impresión al leer estos ensayos es la bella edición y la coherencia temática que no es común encontrar en las revistas académicas. Además la traducción, en particular del ensayo de Cas Mudde, autor más cercano a mí, por parte de Marianela Santoveña, es sobria e impecable. Por otra parte, creo no exagerar que en nuestra vida intelectual mexicana no circula en estos días un ensayo tan polémico y apasionado como el de Guy Sorman, quien nos recuerda una tradición cultural que escribió a contracorriente de los autoritarismos del siglo XX:


“…Pero ¿no es la virtud de la democracia confiar el poder a los mediocres con la única condición de que ese ejercicio del poder esté limitado en el tiempo? Sin duda, y en último lugar, la defensa y la ilustración intelectual de la democracia liberal deja mucho que desear: nos faltan los Karl Popper, los Friedrich Hayek, los Raymond Aron, los Milton Friedman, los Octavio Paz que afirmen la superioridad espiritual y operacional de la democracia.” (Letras Libres, abril, 2012).


Y más adelante Sorman fustiga:


“…Además de los populistas étnicos y revolucionarios inquieta el espacio mediático y político que han conquistado los ‘tontos inútiles’ en tiempo de ‘crisis’.” (Letras Libres, abril, 2012).


El ensayo de César Cansino es una reflexión histórica sobre los males del populismo en la historia inmediata de México, en particular la grandilocuencia de los discursos populistas de Luis Echeverría y José López Portillo, cuyas consecuencias fueron saldos negativos en el manejo de la economía. El populismo en México son reacciones a gobiernos “deslucidos” que les antecedieron, así los gobiernos populistas de Luis Echeverría y José López Portillo son la reacción a los gobiernos apáticos de Adolfo López Mateos y Gustavo Díaz Ordaz, el populismo neoliberal de Carlos Salinas de Gortari es una respuesta a la sobria administración de Miguel de la Madrid, y el populismo de Vicente Fox una reacción al gobierno tecnocrático de Ernesto Zedillo.


El gran ausente de este Dossier sobre el tema del populismo es el filósofo argentino Ernesto Laclau. El único que lo comenta explícitamente es justamente César Cansino, quien de paso le realiza una crítica en los siguientes términos:


“…Por lo que respecta al populismo clásico de Cárdenas, que coincide con los de Getulio Vargas en Brasil o Juan Domingo Perón en Argentina, surge en un contexto con fines autoritarios, por más que algunas analistas -aquí se refiere a Ernesto Laclau- quieran ver en él una fuerza fundamental en la democratización del país gracias a la incorporación simbólica y efectiva de amplios sectores populares que se encontraban excluidos tanto política como económicamente.” (Letras Libres, abril, 2012).


Ernesto Laclau es un autor fundamental para polemizar sobre el fenómeno del populismo. Laclau es autor de una teoría del populismo desde la mirada del discurso y la historia. Asimismo, el pensador argentino emprende un diálogo para comprender el populismo con la teoría de la elección racional, la teoría comunicativa de Habermas y la teoría política liberal de John Rawls, todo ello desde su lectura personal de la modernidad y del marxismo.[1] Cuestiones que ciertamente pasa por alto César Cansino sobre Laclau para comprender su noción de democracia radical. En México, en las revistas culturales de acceso a un mayor público, quienes han polemizado con Laclau son el antropólogo Roger Bartra y el ensayista Jesús Silva Herzog-Márquez.


Los ensayos de Cas Mudde y John P. McCormick son una reflexión desde la tradición de la ciencia política americana. Si bien es cierto que Mudde es un politólogo europeo, su discusión intelectual se nutre de la ciencia política americana. Mudde registra en su ensayo la preocupación por definir conceptualmente a lo que llamamos “populismo”, tomando las lecciones de lógica aristotélica del politólogo italiano Giovanni Sartori, construye un concepto de populismo que le ha permitido realizar indagaciones empíricas sobre el populismo de los partidos de derecha en Europa.


Así con estos instrumentos lógicos Mudde define al populismo como “una ideología de núcleo poroso, que considera que la sociedad está dividida en dos grupos homogéneos y antagónicos –‘el pueblo puro’ frente a ‘la élite corrupta’ –, y que sostiene que la política debería ser una expresión de la volonté générale (voluntad general) del pueblo” (Mudde, Letras Libres, 2012). Uno de los propósitos de Mudde en sus investigaciones consiste en proporcionar estrategias metodológicas para indagar empíricamente el fenómeno del populismo.


John P. McCormick se asoma a sus estudios de historia política para trazar la distinción entre democracia y populismo. Al igual que Pierre Rosanvallon, quien considera al populismo como un fenómeno político inherente a la democracia moderna, McCormick desde la Universidad de Chicago escribe estas conclusiones:

“…Mientras que es preferible en términos normativos una democracia en la que la gente en efecto se gobierna a sí misma por encima de casi todas las formas del populismo, alguna variante de este último debería ser absolutamente necesaria para hacer que las repúblicas[2] electorales modernas sean más democráticas verdaderamente…” (Letras Libres, abril, 2012).

El historiador liberal Enrique Krauze cierra el Dossier con su ensayo En torno al populismo. Siendo reciente su investigación apasionada sobre la Venezuela de Hugo Chávez, Krauze se ha sumergido a discutir los temas de populismo de manera más sistemática. De hecho cuenta Krauze en su libro El poder y el delirio que interesado por el concepto de “pueblo” estableció un fructífero diálogo con Luis Fernando Lara y Julio Hubard quienes le “aportaron reflexiones sobre el concepto lingüístico y teológico de ‘pueblo’.” (Krauze, 2008:16).


Ernesto Laclau ha argumentado que el populismo encarnado en el discurso del líder articula un conjunto de demandas insatisfechas de los ciudadanos, para articular dichas demandas el líder asume en su discurso la construcción de “pueblo”, de esta manera unifica las demandas fragmentadas del mundo social. Cas Mudde observa con escepticismo que la presencia del líder sea un rasgo distintivo del populismo, no obstante Enrique Krauze, más cercano a la idea de líder de Laclau, escribe en su ensayo:


“Para llevar a cabo su proyecto, el populista utiliza como vehículo fundamental la palabra amplificada en la plaza pública. Los demagogos existen desde los griegos, pero los populistas son producto de la sociedad industrial de masas y del megáfono. El populista se apodera de la palabra y fabrica la verdad oficial. Una vez investido en intérprete predominante o único de la realidad (o en agencia pública de noticias), el populista aspira a encarnar esa verdad total y trascendente que las sociedades no encuentran -aunque a menudo aspiran a ella- en un Estado laico…” (Letras Libres, abril, 2012).


En esta idea del líder populista se aproximan el filósofo de tradición marxista Ernesto Laclau y el historiador liberal Enrique Krauze. Así el Dossier de Letras Libres de abril es una invitación a tender un diálogo, desde distintas áreas de estudio, sobre el rostro siempre oculto de la democracia moderna: el populismo.



Referencias bibliográficas

Cansino, César, 2012, “Populismo en México: Recuento de daños”, en Letras Libres, núm. 160, pp. 24-27.

Ernesto Laclau, 2010, La razón populista, México, Fondo de Cultura Económica.

Krauze, Enrique, 2008, El poder y el delirio, México, Tusquets Editores.

Krauze, Enrique, 2012, “En torno al populismo”, en Letras Libres, núm. 160, pp. 14-16.

McCormick, John P., 2012, “Sobre la distinción entre democracia y populismo”, en Letras Libres, núm. 160, pp. 21-23.

Mudde, Cas, 2012, “Reflexiones sobre un concepto y su uso”, en Letras Libres, núm. 160, pp. 16-20.

Sorman, Guy, 2012, “Fin de la historia retrocede en Europa”, en Letras Libres, núm. 160, pp. 28-32.
Ciudad de México, a 13 de abril de 2012.





* Noé Hernández Cortez es Doctor en Ciencias Sociales con especialidad en Ciencia Política por la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO, Sede México). E-mail: noe.hernandez@flacso.edu.mx
[1] Ernesto Laclau, 2010, La razón populista, México, Fondo de Cultura Económica.
[2] Ecos intelectuales de la noción de república de Nicolás Maquiavelo y Bernard Manin.

lunes, 13 de febrero de 2012

Resultados del 95% de los votos en las primarias de la Unidad Nacional en Venezuela


Fotografía: Henrique Capriles Randonski, Tal Cual.

En su página electrónica el diario Tal Cual proporciona los resultados del 95% de los votos en las primarias de la Unidad Nacional en Venezuela, anunciadas por María Teresa Albanes presidenta de la comisión electoral de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD). De acuerdo con estos datos los resultados hasta el momento son los siguientes:



Candidato
Número de votos
Henrique Capriles Randonski
1, 806, 868
Pablo Pérez
867, 601
María Corina Machado
103, 500
Diego Arria
35, 070
Pablo Medina
14,009



De acuerdo con los datos se obtienen los siguientes porcentajes en cifras redondeadas:



Candidato
Porcentajes en cifras redondeadas
Henrique Capriles Randonski
64%
Pablo Pérez
31%
María Corina Machado
4%
Diego Arria
1%
Pablo Medina
0%



Ver Gráfica 1 para ilustrar la distribución de los votos por porcentajes en cifras redondeadas



El total de votos válidos hasta este momento son de 2, 827, 040 de un total de 2, 904, 710 electores de acuerdo con la nota del diario Tal Cual. Así Henrique Capriles Randonski con el 64% de los votos es elegido por voto popular para ser el candidato por la Unidad Nacional de Venezuela para competir en la elección presidencial del 7 de octubre.

Ciudad de México, a 13 de febrero de 2012






domingo, 12 de febrero de 2012

Primarias de la Unidad Nacional en Venezuela

El día de hoy 12 de febrero de 2012 se lleva a cabo la elección de las primarias de la Unidad Nacional en Venezuela. Los ciudadanos venezolanos con derecho a votar podrán participar en esta fiesta democrática venezolana, a diferencia del partido oficial el PSUV, la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) ha dado muestra de vocación democrática al respetar la pluralidad política, ideológica y programática de sus competidores políticos en esta contienda electoral. De esta ronda electoral saldrá el candidato a la presidencia de Venezuela para las próximas elecciones de octubre, quien competirá por el voto democrático frente al ejecutivo Hugo Chávez.


El diario Tal Cual en su portal de internet ha puesto los perfiles políticos de los candidatos que competirán en esta contienda electoral.  Aquí los perfiles políticos que aspiran a ser el candidato a la presidencia de la República de Venezuela en las próximas elecciones de octubre:








Ciudad de México, a 12 de febrero de 2012.

lunes, 23 de enero de 2012

Venezuela: el discurso de concordia de la oposición

El nacimiento de la democracia en Venezuela tuvo como acto fundador el predominio de la concordia entre los distintos actores políticos. La estabilidad política del sistema bipartidista, representado en el pasado por Acción Democrática y la Copei, canalizó de manera exitosa las demandas sociales de la sociedad. No obstante, una lectura de la historia inmediata de Venezuela nos dice que este sistema bipartidista empezó a erosionarse a partir de la crisis política que envolvió al gobierno de Carlos Andrés Pérez a finales de la década de los ochenta.


En un nuevo escenario político en donde se ha instalado la ideología de la Revolución Bolivariana, liderada por el Presidente Hugo Chávez, no sólo las instituciones del bipartidismo se han erosionado, sino también las instituciones gubernamentales de los poderes públicos. Venezuela vive un profundo déficit democrático. En esta situación política es importante que la oposición recupere lo mejor de la herencia democrática de Venezuela: el diálogo y la concordia política.


El escritor liberal Alejandro Tarre recientemente ha escrito en su blog las siguientes líneas “En primer lugar está la necesidad política de un discurso de reconciliación. Excepto Arria y Medina, todos los candidatos, incluyendo María Corina Machado, entienden esta necesidad.” Las palabras de Alejandro Tarre son comprensibles si tenemos en cuenta que Venezuela ha transitado por una trágica polarización ideológica que ha desembocado en violencia verbal y social. En septiembre de 2010 escribí una breve nota en el blog de Nexos, después de las elecciones parlamentarias en Venezuela del 2010, una de las ideas que expuse en ese breve escrito fue “La oposición con ese pequeño espacio legislativo tendrá que establecer un diálogo de acuerdo político y que el optimismo del triunfo no lleve a descalificar y cerrar puertas al oficialismo. Lo que viene ahora para Venezuela es el arte de la política: saber dialogar para tender los puentes de comunicación entre los actores políticos”. Ahora en el 2012 insisto en que uno de los mejores caminos que la oposición debe asumir es retomar de manera creativa lo mejor de la tradición democrática de Venezuela: el diálogo político principio básico para la concordia política.

           

 Ciudad de México, a 23 de enero de 2012



viernes, 20 de enero de 2012

María Corina Machado: la llegada de la oposición a la Asamblea Nacional de Venezuela

A la vista de la próxima elección presidencial en Venezuela, la oposición en la Asamblea Nacional ha recuperado justamente su voz: la capacidad de debatir con argumentos sobre las políticas públicas populistas del Ejecutivo. Disentir es un principio fundamental de la vida parlamentaria. En una Asamblea Nacional en donde el Presidente Hugo Chávez ha monopolizado la palabra por más de una década, escuchar la voz de la oposición es positivo y necesario, es revitalizar espacios públicos fundamentales de la democracia.


En este escenario es esencial para la vida parlamentaria y el espacio político de Venezuela la voz opositora de la diputada federal María Corina Machado. Por primera ocasión como observador de Venezuela veo que la oposición ha recuperado un todavía frágil terreno: la iniciativa de debatir ideas y argumentos que ejerzan la crítica al discurso populista del Ejecutivo. El politólogo Robert Dahl, defensor de la democracia, decía que un rasgo distintivo de los políticos autoritarios era el abuso en el uso de la  palabra. Así, de manera valiente la diputada María Corina Machado le hace ver al Presidente Hugo Chávez que ya ha tomado la palabra por ocho horas, que sus políticas públicas son erráticas, cuestionamientos indispensables para la vida legislativa. Aquí su interpelación al propio Presidente Chávez.





Ciudad de México, a 20 de enero de 2012

domingo, 8 de enero de 2012

Opacidad sobre información del estado de salud de Hugo Chávez

De acuerdo con The Economist a diferencia de otros mandatarios latinoamericanos como Fernando Lugo de Paraguay, Dilma Roussef de Brasil o recientemente Cristina Fernández de Argentina, que han ofrecido información detallada sobre su estado de salud, el mandatario Hugo Chávez ha proporcionado información opaca sobre su actual estado de salud.

viernes, 9 de diciembre de 2011

La voz de la oposición en Venezuela

El día de hoy analítica.com de Caracas, Venezuela , publica en su editorial una crítica al gobierno de Hugo Chávez, quien en su ejercicio de poder ha subordinado poderes institucionales fundamentales para la vida democrática como lo es el poder judicial. Asimismo, la editorial de analítica.com, dedicada al estudio de la economía nacional, realiza una crítica a la nueva “Ley de costos y precios justos” implementada por la política estatista de Hugo Chávez.


Aquí el texto completo publicado por analítica.com el día de hoy.


La represión aumenta El caos podría ser parte de una estrategia para atemorizar a los ciudadanos para que los que puedan emigren. Viéndolo en comparación con lo que ocurrió en Cuba hace más de 50 años no luce muy diferente.


A pesar de todas las proclamas públicas de apego a la democracia y de respeto a los derechos humanos que se hacen cuando nos visitan mandatarios extranjeros, apenas estos se van, sale a relucir el verdadero rostro del gobierno. Que es utilizar, entre otros, al sumiso poder judicial para debilitar toda expresión contraria a los intereses del régimen.


El caso de la solicitud de la fiscalía de prorrogar por dos años la prisión domiciliaria de la juez María de Lourdes Afiuni, a la cual no se le ha dictado sentencia, es un mensaje a García para la magistratura, quién sentencie en contra de los intereses del Presidente sabrá de antemano a que atenerse.


La decisión de la Corte Primera de lo Contencioso Administrativo que declara inadmisible la intervención de 59 periodistas de Globovisión como partes interesadas en el juicio de nulidad contra la multa impuesta por Conatel al canal y también considera improcedente el amparo cautelar solicitado por la planta televisiva es otra muestra más del cerco que el régimen le ha puesto a los medios de comunicación independientes.


La insólita agresión de la que fue objeto la UCV por facinerosos que irrumpieron en una sesión del Consejo Universitario arrojando comida sobre las autoridades, o cuando asaltaron la cátedra Pio Tamayo para agredir a los que en ella estaban reunidos , o cuando el Tribunal Supremo obliga la reinserción de un estudiante expulsado, es obvio que son acciones sugeridas por quien quiere silenciar todo foco de resistencia a sus ambiciones de tener una única forma de expresión del pensamiento.


La ley de costos y precios justos es otro instrumento poderoso en manos del ejecutivo para atemorizar a los empresarios y someterlos, si quieren seguir trabajando, a que se plieguen a los designios del gobierno y no se les ocurra apoyar a quienes pretendan enfrentar democráticamente al régimen.


Si a esto le sumamos la lenidad con la que se combate el incremento desenfrenado de la delincuencia podemos concluir que el caos podría ser parte de una estrategia para atemorizar a los ciudadanos para que los que puedan emigren. Viéndolo en comparación con lo que ocurrió en Cuba hace más de 50 años no luce muy diferente, ya que en esa oportunidad la estrategia de la revolución fue precisamente lograr que la mayor parte de la clase media emigrara. Para después someter sin resistencia al resto de la población.


Todas las encuestas señalan que la mayoría no desea que se implante en el país un régimen castro-comunista, sin embargo con el respaldo de un porcentaje minoritario de la población, el uso de la fuerza armada, del poder judicial y de todos los recursos de la burocracia estatal, la marcha hacia ese tipo de sociedad no sólo no se detiene sino que con la enfermedad del presidente se acelera.


Envíe sus comentarios a editor@analitica.com ”

Ciudad de México, a 9 de diciembre de 2011

martes, 6 de diciembre de 2011

La retórica populista de Hugo Chávez


 Foto: The Telegraph


Noé Hernández Cortez*


En una entrevista realizada en su momento al presidente de Venezuela Carlos Andrés Pérez, el político promotor de las políticas neoliberales, reflexionaba sobre los rasgos distintivos que debería tener un líder político para el siglo XXI. Pérez imaginaba la figura social del líder como un prototipo del mito de la racionalidad de la política, modelo de las figuras que habían configurado su propio gabinete tecnocrático. Pérez pintaba las cualidades del líder político del siglo XXI, deseable para la democracia venezolana, en la siguiente imagen:


“[…] las cosas han cambiado mucho, el liderazgo ya tiene que fundamentarse no solamente en eso que se llama el carisma, en la capacidad de aceptación que tenga una persona ante una comunidad, sino que ahora tiene que cimentarse mucho más sobre la preparación, sobre la capacidad, esos líderes del pasado pegando tres gritos en una esquina o en un mitin podían ganarse una multitud eso no es posible porque además las comunicaciones modernas que es la gran revolución de nuestro tiempo han modificado totalmente la vida en el mundo. El líder está sometido a una auscultación mucho más profunda y va a ser muy difícil asumir posiciones de liderazgo en este mundo de las comunicaciones modernas […]” (Pérez, 1997)[1]


La imagen de Pérez sobre el líder para el siglo XXI, retrataba con exactitud, por vía negativa, el futuro liderazgo que emprendería Hugo Chávez cuando sube al poder en 1999. Justamente fueron los medios de comunicación quienes  pusieron en la escena política a Hugo Chávez en su célebre discurso del 4 de febrero de 1992, después de que deponía las armas por el fracaso del golpe de estado, estando en el poder Carlos Andrés Pérez. El mensaje bolivariano que daría Hugo Chávez, no sólo a sus aliados militares, sino a una gran audiencia a nivel nacional e internacional, de inmediato ganó la simpatía de muchos ciudadanos venezolanos, entre ellos el del veterano político Luis Miquilena. Así, con su discurso del 4 de febrero de 1992 irrumpe en la vida política de Venezuela una nueva forma de hacer la política, aquí la nueva retórica populista con la que se anunciaba el futuro líder de lo que más adelante se llamará simbólicamente la Revolución Bolivariana:


“[…] Y en este mensaje bolivariano va dirigido a los valientes soldados que se encuentran en el movimiento de paracaidistas de Aragua y en la brigada blindada de Valencia. Compañeros: lamentablemente por ahora los objetivos que nos planteamos no fueron logrados en la Ciudad Capital, es decir, nosotros acá en Caracas no logramos controlar el poder. Ustedes lo hicieron muy bien por allá, pero ya es tiempo de evitar más derramamiento de sangre, ya es tiempo de reflexionar y vendrán nuevas situaciones y el país tiene que enrumbarse hacia un destino mejor. Así que oigan mi palabra, oigan al comandante Chávez quien les lanza este mensaje para que por favor reflexionen y depongan las armas porque ya en verdad los objetivos que nos hemos trazado a nivel nacional es imposible que lo logremos. Compañeros: oigan este mensaje solidario les agradezco su lealtad, les agradezco su valentía, su desprendimiento y yo ante el país y ante ustedes asumo la responsabilidad de este movimiento militar bolivariano […]” (Chávez, 1992) [2]


Para Luis Miquilena, Chávez encarnaba el talento y el carisma político para guiarlo a la lucha política por la vía democrática de las elecciones, a diferencia de Carlos Andrés Pérez, Miquilena veía en los atributos retóricos de Chávez el futuro líder democrático de izquierda que requería Venezuela. Luis Miquilena, líder político de tendencia socialista, persuadió a Hugo Chávez después de que recibiera el sobreseimiento del presidente Rafael Caldera el 24 de marzo de 1994, que la lucha política no era por la vía armada, sino por la vía electoral. Tras la obtención de la libertad de Hugo Chávez, responsable del golpe de estado del 4 de febrero de 1992, se lee en la prensa una simpatía seductora por el “sacrificio” del comandante Hugo Chávez:


“La semana pasada, la arrolladora corriente de opinión a favor de la libertad de los militares presos por las insurrecciones de febrero y noviembre del ’92, fue acertadamente interpretada por el Presidente [Rafael Caldera]. En ese gesto va el agradecimiento de muchos venezolanos, entre los cuales me cuento, por el sacrificio de esos hombres que rescataron la dignidad nacional y cambiaron el vergonzoso curso que llevaba el país en enero de 1992” (Jorge Olavarría, El Universal, 03.04.1994)

“Comandante Chávez: un gran país que sufre y espera está integralmente contigo” (El Nacional, 03.04.1994)

“La forma como se ha resuelto el problema Latino y la puesta en libertad de los militares del 4F y 27N son sin duda éxitos obtenidos por el gobierno…En cuanto a la excarcelación de los militares, sólo debe recordarse que se trata de una edición repetida de lo que el mismo Caldera hizo en su primer mandato. Si entonces la inédita operación terminó restableciendo la normalidad política, no había ni hay razones para suponer que ahora no deba ocurrir lo mismo” (Américo Martín, 08.04.1994).


La prensa en su conjunto veía con optimismo y simpatía la liberación de los militares que habían participado en el golpe de Estado de 1992, y en particular por la liberación del naciente líder carismático de la escena política venezolana: el comandante Hugo Rafael Chávez Frías.


Ciudad de México  a 6 de diciembre de 2011.




*Noé Hernández Cortez es Doctor en Investigación en Ciencias Sociales por FLACSO, Sede México. E-mail: noe.hernandezcortez@gmail.com


[1] Entrevista concedida por Carlos Andrés Pérez durante su mandato presidencial (1989-1993), fuente electrónica: http://www.youtube.com/watch?v=axADlTZrW1U&feature=channel_video_title (Transcripción mía).

 [2] He transcrito el discurso histórico de Hugo Chávez después de que deponía las armas el 4 de febrero de 1992. Para los analistas es el inicio de la carrera política de Hugo Chávez a través de su impacto en los medios de comunicación. Fuente electrónica: http://www.youtube.com/watch?v=dV1fKQscgSQ&feature=player_embedded