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viernes, 12 de julio de 2013

Guillermo Sucre, poeta venezolano

Mi itinerario con Octavio Paz del poeta venezolano Guillermo Sucre, lo leí en 1998, ahora vuelvo a releer el texto y vienen a mi memoria fragmentos, que en su momento me emocionaron y me emocionan. La prosa del poeta venezolano es el de una conversación civilizada. Insisto en la conversación civilizada, en un momento en donde el ambiente político en Venezuela se ve entrampado por el ruido de la ideología. 

Escribe Guillermo Sucre sobre su amistad con Octavio Paz:

"Estaba radiante la noche (todavía invernal) en que fue a nuestro apartamento [Octavio Paz] y nos mostró el primer ejemplar del Sor Juana -aun mal encuadernado- en la edición de Seix Barral. Al salir tarde en la noche (el frío había arreciado) nos preguntó: ¿Se acuerdan de aquel Pittsburgh tan caluroso que vivimos juntos? Ya no nos vimos más, aunque la comunicación nunca se interrumpió, entre otras cosas, nos unía Vuelta."

La belleza de la prosa de Guillermo Sucre es un milagro en nuestro continente, un espacio de conversación civilizada, un oasis en las aguas turbias de la violencia y el ruido que invaden nuestra vida pública, aquí en Mexico y allá en Venezuela.


 Aquí el texto de Guillermo Sucre.


miércoles, 24 de agosto de 2011

Jorge Luis Borges: un escritor para escritores



El poeta Gabriel Zaid admiraba a Michel Foucault por ser un lector de amplia mirada, para decirlo con una palabra ya en desuso, por ser un lector universal. ¿En dónde observaba Zaid al lector universal que era Foucault? Foucault era lector de Jorge Luis Borges. Esta idea vino a mi mente al leer el ensayo del crítico literario Paul de Man en el The New York Review of Books. En A Modern Master nos informa de Man la lectura actual del escritor argentino en los Estados Unidos, nos recuerda que Borges fue el traductor de John Peale Bishop, Harte Crane, E.E. Cummings, William Faulkner, Edgar Lee Masters, Robert Penn Warren y Wallace Stevens.


En México es memorable el ensayo que le dedicó el poeta Octavio Paz en la revista Vuelta hace exactamente 25 años. En El arquero, la flecha y el arco   nos dice Paz : “Empecé a leer a Borges en mi juventud, cuando todavía no era un autor de fama internacional. En esos años su nombre era una contraseña entre iniciados y la lectura de sus obras el culto secreto de unos cuantos adeptos. En México, hacia 1940, los adeptos éramos un grupo de jóvenes y uno que otro mayor reticente: José Luis Martínez, Alí Chumacero, Xavier Villaurrutia y algunos más. Era un escritor para escritores”.



Ciudad de México, a 24 de agosto de 2011.



jueves, 5 de mayo de 2011

El pez en el agua. Memorias de Mario Vargas Llosa

El escritor y ensayista político Mario Vargas Llosa, al igual que Isaiah Berlin y Octavio Paz, cree en la fuerza de las ideas políticas. La experiencia directa con la política en el caso de Isaiah Berlin y Octavio Paz, fue a través del trabajo en el servicio exterior, Inglaterra para el primero, México para el segundo. La experiencia política de Mario Vargas Llosa fue exactamente en el mundo de los “demonios”, a partir de su campaña presidencial en Perú en 1990.


En su notable libro El Pez en el agua. Memorias  es memorable su epígrafe tomado del sociólogo Max Weber:


También los cristianos primitivos sabían muy exactamente que el mundo está regido por los demonios y que quien se mete en política, es decir, quien accede a utilizar como medios el poder y la violencia, ha sellado un pacto con el diablo, de tal modo que ya no es cierto que en su actividad lo bueno sólo produzca el bien y lo malo el mal, sino que frecuentemente sucede lo contrario. Quien no ve esto es un niño, políticamente hablando.

viernes, 25 de marzo de 2011

Octavio Paz y Ernesto Laclau: política, erotismo y amor.


Noé Hernández Cortez
noe.hernandezcortez@gmail.com


Leyendo una de las obras políticas más influyentes en el mundo académico del pensamiento marxista, Emancipation(s) de Ernesto Laclau, vislumbré una analogía entre la filosofía política del pensador argentino y el pensamiento político del poeta mexicano Octavio Paz. Esta analogía tiende sus vasos comunicantes a través de la metáfora la ausencia de la presencia. Así, me apresuré a escribir la siguiente nota.


Una forma de aproximarse a la noción de “significante vacío” que elabora Ernesto Laclau, principalmente en su obra Emancipation(s) (1996), es por medio de la metáfora la ausencia de la presencia. Mi siguiente aproximación no es casual, pues pocos lectores de la política han vislumbrado la conexión de la filosofía política de Ernesto Laclau con la sexualidad (Lacan, 1998) y el erotismo (Paz, 1993). El amor para el poeta Octavio Paz es la búsqueda de la unidad en el Otro. Para Lacan en la sexualidad se manifiesta  la carencia de lo real, la falta de lo real que se reconcilia con la unidad por un instante a través del objeto del deseo, objet petit. No es extraño que Octavio Paz en su ensayo La llama doble (1993) se refiriera al amor como el gran ausente a finales del siglo XX en las democracias, en donde predominan las sonrisas idiotas de la satisfacción del consumo. En el lenguaje político de Laclau (1996), en el psicoanálisis de Lacan (1998) y en la poesía de Octavio Paz (1993) el significante vacío es la ausencia de la presencia, -y agregaría- la búsqueda de la unidad pérdida. En ese sentido, hay una conexión íntima entre política, sexualidad y erotismo, para usar la metáfora luminosa de Paz: una conexión íntima entre la plaza y la alcoba. Escribe Laclau en Emancipation(s):


 En una situación de desorden radical, el “orden” está presente como aquello que está ausente; se convierte en un significante vacío en tanto significante de esa ausencia. En este sentido, varias fuerzas políticas pueden competir en esforzarse por presentar sus objetivos particulares como aquellos que se ocuparán de llenar la falta. Hegemonizar algo es, justamente cumplir esta función de llenado.

Cualquier término que, en cierto contexto político, devenga en significante de la falta cumplirá la misma función. La política es posible porque la imposibilidad constitutiva de la sociedad sólo puede representarse a través de la producción de significantes vacíos. (Glynos y Stavrakakis, 2008:257).


 El poeta Octavio Paz escribe en su ensayo La llama doble:


En Occidente se repitió el fenómeno de la primera postguerra: triunfó y se extendió una nueva y más libre moral erótica. Este período presenta dos características que no aparecen en el anterior: una, la participación activa y pública de las mujeres y de los homosexuales; otra, la tonalidad política de las demandas de muchos de esos grupos. Fue y es una lucha por la igualdad de derechos y por el reconocimiento jurídico y social; en el caso de las mujeres, de una condición biológica y social; en el caso de los homosexuales, de una excepción. Ambas demandas, la igualdad y el reconocimiento de la diferencia, eran y son legítimas; sin embargo, ante ellas los comensales de El banquete platónico se habrían restregado los ojos: el sexo ¿materia de debate político? En el pasado había sido frecuente la fusión entre erotismo y religión: el tantrismo, el taoísmo, los gnósticos; en nuestra época la política absorbe al erotismo y lo transforma: ya no es una pasión sino un derecho. Ganancia y pérdida: se conquista la legitimidad pero desaparece la otra dimensión, la pasional y espiritual. Durante todos estos años se han publicado, según ya dije, muchos artículos, ensayos y libros sobre sexología y otras cuestiones afines, como la sociología y la política del sexo, todas ellas ajenas al tema de estas reflexiones. El gran ausente* de la revuelta erótica de este fin de siglo ha sido el amor […] (Paz, 1993:153).


Así, existen conexiones íntimas entre la política, la sexualidad, el erotismo y el amor. Relación íntima entre la reflexión política en la plaza y la búsqueda de la unidad en la alcoba. La analogía entre el discurso de la política y el erotismo es la presencia del significante vacío, la presencia de la ausencia añorada.

Referencias bibliográficas

Laclau, Ernesto (1996), Emancipation(s), London: Verso.

Paz, Octavio (1993), La llama doble. Amor y erotismo, México: Seix Barral.

Lacan, Jacques (1998), The Seminar. Book xx. Encore, On Feminine Sexuality, The Limits of Love and Knowledge, 1972-1973, Nueva York: Norton.

Glynos, Jason y Yannis Stavrakakis (2008), “Encuentros del tipo real. Indagando los límites de la adopción de Lacan por parte de Laclau”, en Laclau. Aproximaciones críticas a su obra, Simon Critchley y Oliver Marchant (compiladores), Buenos Aires: Fondo de Cultura Económica, pp. 249-267.
  

Ciudad de México, a 25 de marzo de 2011.


martes, 1 de marzo de 2011

El caso Henry Rangel Silva: lenguaje y responsabilidad.



El analista político Giovanni Sartori educado en la lógica de Aristóteles, argumentaba que no existe política sin lenguaje. Es claro que para Sartori el lenguaje crea la cultura y dentro de ella a la política. Con lenguaje poético Octavio Paz escribió que la libertad inicia con un monosílabo: sí o no. Así el uso del lenguaje son actos de responsabilidad. Tener en mente este ideal sobre el lenguaje es de suma importancia, pues nos permite pensar el azaroso mundo de la política a partir de la libertad y la responsabilidad.


He leído con atención las declaraciones del General en Jefe venezolano Henry Rangel Silva, reproducidas en parte también en la carta dirigida al Secretario General de la Organización de los Estados Americanos José Miguel Insulza, por la Mesa de la Unidad Democrática de Venezuela. De acuerdo con esta carta el General en Jefe Henry Rangel Silva, declaró al diario Últimas Noticias el 8 de noviembre lo siguiente: “La Fuerza Armada Nacional no tiene lealtades a medias sino completas hacia un pueblo, un proyecto de vida y un comandante en jefe… Nos casamos con este proyecto de país… es difícil que la oposición a Chávez llegue al poder… Sería vender el país, eso no lo va a aceptar la gente, la FAN no y el pueblo menos.” Ahora la opinión pública venezolana y la internacional polemizan sobre estas declariones del General en Jefe Henry Rangel. Como diría Ernesto Laclau es el momento de lo político, y lo es a través de una posición discursiva dentro de la Fuerza Armada Nacional de Venezuela. Sí, el lenguaje es responsabilidad.


Reproduzco la carta de la Mesa de la Unidad Democrática de Venezuela dirigida a José Miguel Insulza, Secretario General de la Organización de los Estados Americanos, en donde exponen sus argumentos sobre este asunto.


“Señor José Miguel Insulza
Secretario General de la Organización de los Estados Americanos
Washington DC
Caracas, 10 de noviembre de 2010
Señor Secretario General:


En nombre de la Mesa de la Unidad Democrática de Venezuela queremos llamar su atención sobre las graves declaraciones formuladas por el Mayor General Henry Rangel Silva, Comandante Estratégico Operacional de la Fuerza Armada Nacional de Venezuela, en una flagrante violación a la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.


Dijo el citado oficial que:


“La Fuerza Armada Nacional no tiene lealtades a medias sino completas hacia un pueblo, un proyecto de vida y un comandante en jefe… Nos casamos con este proyecto de país… es difícil que la oposición a Chávez llegue al poder… Sería vender el país, eso no lo va a aceptar la gente, la FAN no y el pueblo menos"


Tales declaraciones, publicadas en el diario últimas Noticias de Caracas el domingo 7 del presente mes, resultan inadmisibles no sólo por provenir de un alto oficial que ocupa el segundo cargo en importancia dentro de la Fuerza Armada Nacional, sino porque contraviene el artículo 328 de la Constitución nacional que señala expresamente: “La FAN constituye una institución esencialmente profesional, sin militancia política ….. En el cumplimiento de sus funciones, está al servicio exclusivo de la Nación  y en ningún caso al de persona o parcialidad política alguna. Sus pilares fundamentales son la disciplina, la obediencia y la subordinación.”  


Además, dichas expresiones constituyen una seria amenaza de irrespetar  la soberanía popular al advertir que de ganar la oposición las elecciones presidenciales de diciembre de 2012, éstas serían desconocidas por la Fuerza Armada Nacional, lo cual, a su vez, es contrario al principio de alternabilidad consagrado en el texto constitucional que define al gobierno de Venezuela como “democrático, participativo, electivo, descentralizado, alternativo, responsable, pluralista y de mandatos revocable”. Se trata también de una inaceptable presión a los ciudadanos y el quebrantamiento de normas universales que establecen la obligatoriedad de la subordinación del poder militar al poder civil.


Lo hacemos en atención a que esas afirmaciones no sólo contravienen la Carta Democrática Interamericana que en su Art. 4 establece que “….La subordinación de todas las instituciones del Estado a la autoridad civil legalmente constituida y el respeto al estado de derecho de todas las entidades y sectores de la sociedad son igualmente fundamentales para la democracia”; sino que la misión de la OEA requiere un “esfuerzo permanente para prevenir y anticipar las causas mismas de los problemas que afectan al sistema democrático de gobierno”, como lo dice en los considerandos la Carta Democrática Interamericana.


Igualmente nos preocupa la peligrosa tendencia a desconocer la Constitución que se viene produciendo como se hizo cuando se despojó arbitrariamente de las competencias asignadas por la ley a  los Gobernadores electos y al Alcalde Metropolitano a finales del 2008, comentados ampliamente en el informe de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos DEMOCRACIA Y DERECHOS HUMANOS EN VENEZUELA (OEA/Ser.L/V/II. Doc. 54 30 diciembre 2009 Original: Español); cuando se desconoce el artículo 200 del texto constitucional que garantiza la inmunidad a los parlamentarios electos desde el momento de su proclamación; o cuando se adelanta una ola de expropiaciones a despecho de las previsiones del artículo 115 constitucional.


Las fuerzas políticas democráticas reunidas en la Mesa de la Unidad Democrática, desean alertar a esa instancia hemisférica de estas amenazas a la democracia que tales acciones representan y solicitamos al Secretario General a prestar una especial atención y seguimiento a estos graves desarrollos.
Le saludo respetuosamente,


Ramón Guillermo Aveledo
Secretario Ejecutivo
Mesa de la Unidad Democrática.”

Carlos Marx, el pluralista


En su notable ensayo El Erizo y la Zorra (2000) Isaiah Berlin formula una tipología para clasificar a los grandes pensadores y escritores de la cultura de occidente. El criterio que establece Berlin es de acuerdo con la naturaleza de sus inquietudes intelectuales: hay una clase de hombres que sólo responden a una sola pregunta y la respuesta de la misma es particular y profunda, esta clase de hombres son monistas por formular únicamente una gran respuesta que es el leitmotiv de su obra; por otra parte, hay hombres que responden a múltiples respuestas, teniendo una visión general en cada una de ellas, esta clase de hombres podemos clasificarlos como pluralistas A los primeros Berlin les llama ‘erizos’ y a los segundos ‘zorras’. Grandes ‘erizos’ fueron Dante, Platón, Hegel, Dostoievsky, Nietzsche, Proust, y destacables ‘zorras’ fueron Shakespeare, Aristóteles, Montaigne, Moliere, Goethe, Balzac, Joyce.


Carlos Marx entra en la clase de los pluralistas (zorras). La pluralidad de Marx recorre de la polémica en la prensa al estudioso social de miradas múltiples. Octavio Paz, tenía simpatía por el Marx ensayista. El propio Paz hace la nota introductoria al ensayo de Marx titulado El enigma ruso: el esclavo-soberano, este ensayo fue publicado en la Revista Vuelta (1991) en una bella traducción de Aurelia Álvarez Urbajtel.


Amartya Sen en un artículo en el diario The Guardian distingue dos grandes tradiciones que han reflexionado sobre el tema de la justicia: 1). La tradición del contrato social compuesta por los insignes nombres de Thomas Hobbes, John Locke, Rousseau, Kant y Rawls; y 2). La tradición de las miradas múltiples para ver el mundo social compuesta por la parentela de Adam Smith, Condorcet, Mary Wollstonecraft, Karl Marx y John Stuart Mill. Los primeros, siguiendo el argumento de Sen construyeron instituciones ideales; los segundos prestaron atención a la injusticia en las sociedades modernas como son la exclusión de las mujeres, la explotación de los trabajadores, entre otras lacerantes desigualdades sociales.


Espectador de la política en donde el poder cambia de manos [Polonia], en alusión a la novela del poeta Czeslaw Milosz, Adam Przeworski ha señalado como una de las grandes piezas de análisis político a  The Eighteenth Brumaire of Louis Bonaparte, una de las obras célebres de Marx, el pluralista.